Nuestro énfasis anual se ha hecho a través de un recorrido ilustrativo, incorporando diversos tipos de familias, en las cuales hemos querido abordar distintos elementos, que son parte de lo que cotidianamente enfrentamos. Es por ello que, pensar en aquellas familias “donde todo sabe a miel sobre hojuelas” sería faltar a la verdad, pues aquello es parte de un “ideal”. Sin embargo, creemos que el valor de cada una de ustedes como familias, y de su composición, está cuando cada individuo o miembro de ella admite con alegría y responsabilidad el papel que le ha tocado realizar, intentando el bien para todos.

Somos conscientes que la sociedad es demandante, pues nos lleva a tomar cambios al interior del hogar; como, por ejemplo: tanto la mujer como el hombre deben responder a las exigencias laborales, trayendo como consecuencia, algunas alteraciones en la colaboración e interacción dentro del hogar. Lo anterior requiere necesariamente ordenar nuestras prioridades, con el fin de lograr aquel equilibrio que pueda traer buenos frutos al interior de aquello que amamos tanto y por lo que luchamos día a día, “Nuestro hogar”; convirtiéndose en aquella plataforma para beneficiar e impactar positivamente y lograr una mejor sociedad.

En este mes, donde comenzamos a cerrar el año escolar y nos preparamos para disfrutar la bella navidad con nuestros seres queridos, queremos animarles, y desafiarles a considerar a Jesús en sus vidas, como el mayor tesoro que podrá dejar a los suyos. “... ¿de dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de aquel que hizo los cielos y la tierra.” De aquel que se hizo hombre y habitó entre los hombres.  Eso es navidad, celebrar las buenas nuevas dadas a la humanidad. La victoria de Cristo en la cruz.

Carmen Gloria Elgueta Sobarzo

Capellán



Palabras Finales