“Pero Tomás, uno de los doce, conocido como el Dídimo, no estaba con ellos cuando Jesús vino. 25 Entonces los otros discípulos le dijeron: «Hemos visto al Señor.» Y él les dijo: «Si yo no veo en sus manos la señal de los clavos, ni meto mi dedo en el lugar de los clavos, y mi mano en su costado, no creeré.» Juan 20:24-25

Reflexión: La Biblia nos presenta muchos ejemplos de familias formadas a través de vínculos que van más allá de lo sanguíneo, donde observamos la amistad, el compromiso, la voluntad, la solidaridad, la confianza y la fe, como elementos eficaces a la hora de formar familia.

Para Tomás, nuestro personaje de este mes, no fue la excepción. Pues decidió que su comunidad de fe fuese aquel lugar de refugio que tanto necesitaba. Este discípulo de Jesús, que se ganó el apodo de “incrédulo”, por dudar de la resurrección de su Maestro. Sin embargo, es bueno reconocer que este hombre era valiente, perseverante, directo y sensato; de otra manera no hubiese expresado sus dudas que lo tenían con un alto grado de intranquilidad y desazón. Tomás, no sufre solo, lo hace junto a su comunidad de fe; inteligentemente, sabe dónde exponer sus dudas, su actual estado emocional, sabe dónde abrir su corazón y, escoge hacerlo en su medio, su familia de fe, donde no será cuestionado, no será expuesto al ridículo u ofendido, o ser descalificado por pensar distinto y, más aún, ¡dudar de las palabras de su Maestro y de su resurrección!; aun cuando él fue testigo presencial de la vida y ministerio de Jesús.  

 

Esta comunidad de fe, que se trasformó en su familia, una familia  amorosa, acogedora, contenedora que, a pesar de no tener todas las respuestas, lo motivó y recordó el valor y la fe del seguimiento de Jesús.

Cuántas veces te has sentido como este discípulo, dudando de la existencia de Dios, del presente, dudando de aquellas enseñanzas que tan amorosamente tus padres te han entregado. A muchos de ustedes les he dicho: “no hay por qué asustarse, tus dudas son parte de tu desarrollo” Así es querido/a, estás aprendiendo a equiparte para la vida, con tus creencias, valores y seguridades. Sin embargo, has como este joven, que buscó un buen lugar donde dar a conocer sus aflicciones, sus dudas y temores; fue en su lugar de refugio, una comunidad de fe donde buscó su ayuda ¿qué harás tú?

 

    Carmen Gloria Elgueta Sobarzo

Capellán


Énfasis del Mes - Noviembre: