Tu abuela Loida y tu madre Eunice confiaron sinceramente en Dios; y cuando me acuerdo de ti, me siento seguro de que también tú tienes esa misma confianza.” 2 Timoteo 1:5

Legado es una palabra que nos trae a la memoria, el dejar bienes materiales que traiga cierta seguridad económica a nuestra descendencia, pero también el legado nos sirve para reafirmar nuestro concepto que “somos buenos padres”, al pensar en el futuro material de los hijos.

¿Cuán importante es el dejar dinero, propiedades y posesiones materiales a nuestros hijos? Sin duda debe tener alguna importancia, ¿Es lo más importante? La respuesta es simple, NO.

El dinero puede comprar muchas cosas, pero en una sociedad de constante cambio y vicisitudes, la fe es una roca inamovible, que nos da la verdadera seguridad paz y propósito.

Timoteo, el amado discípulo del Apóstol Pablo, uno de los hombres más influyentes de la historia universal, tuvo una vital influencia de su madre y abuela, ya que ambas mujeres fueron vitales para el crecimiento personal de este joven.

Estas mujeres sabias, ¿Sabían que estaban formando a un hombre de tal importancia en el cristianismo incipiente, que incluso dos libros de la Biblia llevarían su nombre? Seguramente no, ¿estarán orgullosas y sorprendidas de cómo su gran legado de fe, ayudó a formar el carácter y la visión de un joven llamado Timoteo? Seguramente la respuesta es afirmativa.

Las oraciones, enseñanzas y ejemplo de vida de Loida y Eunice, no cayeron en tierra infértil, al contrario, dieron fruto en la vida de Timoteo; así como tus oraciones, enseñanzas y ejemplo de vida, son semillas que germinarán en su debido tiempo.

No existe legado más importante que la fe cristiana, y por ello debes de ser la Loida y/o Eunice de este desafiante siglo XXI.

Sebastián Opazo Coronado

Profesor


Énfasis del mes - Agosto: Una familia con un legado de fe