Una sugerencia para la tercera semana de preparación: “Dedícate a servir”. Esta semana vive la caridad y la misericordia hacia tus semejantes con un espíritu por demás alegre. Tu servicio, fruto de un auténtico amor y sacrificio, es alimento para tu alma, motor para tu vida y vehículo del amor de Dios hacia los demás. Nunca será suficiente insistir en el servicio, el niño de Belén nació para ello y lo cumplió con creces, hasta la muerte.


Devocional 16 de diciembre